China intensifica los esfuerzos para proteger a los propietarios de marcas frente a los solicitantes de mala fe

Uno de los problemas principales para muchas empresas internacionales cuando deciden entrar en el mercado chino es que sus marcas han sido ya registradas en China por solicitantes locales. Algunos de esos solicitantes locales son “squatters” profesionales sin ninguna intención de utilizar la marca, y con el único objetivo de hacer dinero revendiéndola a la empresa extranjera interesada.

Para evitar este fenómeno, el órgano competente ha modificado la ley de marcas china para introducir el nuevo requisito de “intención de uso”. La reforma ha entrado en vigor el día 1 de noviembre de 2019. El cambio principal será que todas aquellas solicitudes depositadas de mala fe, serán rechazadas en las fases iniciales del procedimiento de registro. Por consiguiente, las marcas solicitadas de mala fe nunca serán registradas y los propietarios de marcas no necesitarán gastar recursos y tiempo en procedimientos de oposición o cancelación para enfrentarse a esos registros.

Finalmente, los artículos 33 y 44 de la ley de marcas han quedado modificados en el sentido de considerar la intención de uso como un nuevo motivo para oposiciones o cancelaciones contra estafas marcarias.